
Pelayo es el primer monarca, que reina en la región entre
los años 718 y 737. La figura de don Pelayo está rodeada de un halo
legendario que dota al personaje de un gran atractivo. Los especialistas
ponen en duda que se tratara de un miembro de la familia real,
situándole más bien en el cargo de espatario de don Rodrigo o de alguien
vinculado a los círculos de poder de la comarca del Sella. Las crónicas
hablan de una reunión tribal celebrada en el año 718 en la que Pelayo
consiguiría que se alcanzase un acuerdo entre su grupo nobiliario y los
astures a fin de orientar la tradicional hostilidad de los montañeses
contra los musulmanes. Por entonces, el nuevo valí de Córdoba, mucho más
preocupado por continuar con la extensión del Islam en Europa, envía una
pequeña expedición de castigo para someter a los insurrectos mandados
por Pelayo. Las tropas islámicas aún no siendo tan numerosas como narran
las crónicas cristianas -que las cifraban en unos 50.000 hombres-, salen
mejor paradas en los primeros choques. Esta inicial victoria musulmana,
motivaría la retirada de los rebeldes a los desfiladeros de los Picos de
Europa donde tendría lugar la famosa batalla de Covadonga (722) en la
que -de nuevo y según las crónicas cristianas- interviene la Virgen
María en ayuda de sus devotos, culminando con una severa derrota de las
fuerzas califales. Ésta es la razón por la que años más tarde se
levantaría el santuario mariano de Covadonga en honor al recuerdo.
Ésta derrota motivaría que el gobernador árabe de Gijón se retirase,
permitiendo que Pelayo y sus fieles fueran ganando terreno y controlando
parte del territorio astur. Tras una nueva victoria en Olalíes -la
actual Proaza- Pelayo se asentaría en Cangas de Onís, cambiando las
montañas por el valle, y fomentando un proceso de cristianización entre
los astures. Poco más sabemos de los rebeldes, quienes para las
autoridades islámicas carecían de importancia, y a quienes se aludía con
el calificativo de "treinta asnos salvajes". Mas éstos, supieron salir
exitosos, valiéndose de sus conocimientos orográficos, consolidando de
este modo al grupo insurgente.
Debemos advertir que Pelayo nunca se consideró rey, por lo que este
honor quedaría reservado para su yerno Alfonso I.
Covadonga, es lugar y parroquia del Concejo de Cangas de Onís donde
forma un pequeño enclave de 2,54 Km2 de extensión. Comprende el estrecho
valle del río Deva (que nace en las Vegas de Orandi, desaparece bajo la
roca caliza y vuelve a resurgir por encima de la Cueva, al pie del monte
Auseva). El Real Sitio de Covadonga, en la actualidad, es uno de los
lugares más representativos del Principado de Asturias como cuna de la
Reconquista, convirtiéndose en lugar turístico y de peregrinación con
profundo significación religiosa y por la impresionante belleza del
paisaje que lo rodea.
Alejandro Casona - Alfonso II El Casto - Alfonso III El Magno - Ángel González - Armando Palacio Valdés
Emilio Alarcos Llorach- Fray Benito Jerónimo Feijoo - Gaspar Melchor de Jovellanos - Gustavo Bueno
Juan Carreño de Miranda - Leopoldo Alas "Clarín" - Rafael del Riego - Ramiro I - Severo Ochoa
Ramón Pérez de Ayala - Ramón de Campoamor y Campoosorio - Sabino Fernández Campo - Don Pelayo


