

Nace en Zamora pero encuentra en Oviedo la materia humana
y el ambiente que van a fecundar su mente creadora. Su obra, "La
Regenta", es todo un símbolo de la ciudad de Oviedo.
Clarín se empapa de Oviedo, en sus gentes, en sus tertulias en el famoso
"Casino", en sus paseos por el Campo de San Francisco, en la lluvia... y
desde la calle Oscura, donde vive, crea una orbe en miniatura a la que
llama Vetusta. Ciento cincuenta personajes organizados armoniosamente
recreando el escenario de la ciudad, con su símbolo, la Catedral,
dibujando un entramado de un pequeño mundo, que es Vetusta,
caracterizado por la inmovilidad y por las relaciones afectivas y
espirituales y, donde prima la hipocresía social y religiosa de la
época. En el centro, su protagonista, Ana Ozores, “La Regenta”,
sensible, oprimida en el medio social y moral en el que vive y sus
avatares afectivos.
Publicada la obra en 1885, las voces de Oviedo-Vetusta, reaccionan
negativamente contra Clarín achacándole incomprensión y fría crítica de
su ciudad. Pero el tiempo esclarece el querido sentido de la obra por el
autor haciendo hoy que, "La Regenta" forme parte de Oviedo y de los
ovetenses. Su personaje principal, Ana Ozores, mujer que vive y ama en
un tiempo equivocado es acogida cariñosamente por su Vetusta actual,
inmortalizada en una hermosa escultura en el mismo corazón de la ciudad,
desde donde puede contemplar la Catedral y la plaza que tantas veces
recorrió en su mundo de ficción.
Comienza sus estudios en León, en el colegio de los Jesuitas, y cursa el
bachillerato en Oviedo, ciudad que sirve de trasfondo de sus obras más
conocidas. En 1868, participa en las jornadas revolucionarias de
septiembre -la llamada "Gloriosa"-, muestra temprana de las convicciones
progresistas y republicanas a las que se adheriría toda su vida. En 1869
ingresa en la Facultad de Derecho de la Universidad de Oviedo, donde se
licencia tres años más tarde. En 1871 se traslada a Madrid para estudiar
letras en la Universidad Central. Muestra desde el principio de su
carrera una inclinación natural por el periodismo en sus diferentes
facetas de crítica social y literaria, así como creativa. En 1872, Alas
y su amigo Armando Palacio Valdés comienzan a publicar el periódico
satírico “Rabagás”. Muchas de sus colaboraciones en “El solfeo”,
periódico madrileño, consisten en poemas satíricos. Alas inaugura el uso
del seudónimo Clarín, tomado del nombre del gracioso en “La vida es
sueño” de Calderón de la Barca, para los artículos que publica el 11 de
abril de 1875. Se doctora por la Universidad Central de Madrid en 1878,
presentando la tesis "El derecho y la moralidad." Gana las oposiciones a
una cátedra de la Universidad de Salamanca, pero nunca toma posesión de
ella debido a la intervención de un ministro que se venga de las sátiras
que Alas le había dirigido desde la prensa. Recopila sus primeros
escritos periodísticos en “Solos de Clarín” en 1881, incluyendo junto a
ellos varios cuentos, entre los cuales está "El diablo en Semana Santa,"
que puede considerarse como germen literario de su obra más conocida,
“La Regenta”. A lo largo de su vida suplementa su sueldo de profesor
mediante artículos y cuentos, muchos de ellos publicados en periódicos.
En 1882 es nombrado catedrático de la Universidad de Zaragoza y se casa.
En 1883, regresa a Oviedo como catedrático de Derecho Romano y,
posteriormente, de Derecho Natural, en la misma Universidad. Desde ese
momento, ya no abandonará la capital de Asturias. En 1887 es elegido
concejal republicano del Ayuntamiento de Oviedo. En “La Regenta” se
cuenta la historia de Ana Ozores, la joven esposa de Víctor Ozores, el
Regente de la capital provincial Vetusta. La teoría del naturalismo
influye, sobre todo, en la manera en que la represión social y ambiental
de la Restauración acaba destruyendo a la protagonista idealista, quien
no encuentra alivio a sus angustias ni en la religión tradicional ni en
el amor atrevido. Todos los estratos sociales -la aristocracia
decadente, el clero corrupto, las damas hipócritas, los partidos
políticos- llegan a ser blanco de la sátira clariniana.
“La Regenta” se considera ahora una de las tres o cuatro mejores novelas
españolas de todos los tiempos.
El autor comienza a sufrir problemas de salud con frecuentes crisis de
depresión a raíz de la publicación de su polémica novela. No publicó “Su
único hijo”, su segunda y última novela larga, hasta 1891. Obedeciendo a
los impulsos de la época, esta "novela de personajes" muestra un fuerte
interés por el retrato psicológico de los personajes.
Clarín, autor de más de setenta cuentos y novelas cortas elevó el género
del cuento hasta nuevos extremos. Desde su publicación sus cuentos
provocaron gran admiración. Lo notable de sus cuentos es la
contraposición entre el vitalismo y la ternura frente al intelectualismo
y la racionalización excesivos. Clarín, como varios de sus
contemporáneos, estuvo muy influenciado por el krausismo, un movimiento
filosófico encabezado en España por Julián Sanz del Río (1814-69) y
dirigido por Francisco Giner de los Ríos (1835-1913), quien lo aplicó a
la pedagogía. El krausismo se basaba en la obra del filosofo alemán Karl
Krause (1781-1832), un discípulo de Hegel, sobre todo en la idea del
"racionalismo armónico." El krausismo es una filosofía de sentido
práctico y propone una ética basada en la tolerancia y la fraternidad y
los krausistas defendían una religiosidad compatible con esos ideales.
Los krausistas creían en la perfectabilidad del individuo y de la
sociedad; eran partidarios de la política y la religión progresistas.
Giner de los Ríos fundó en 1876 la Institución Libre de Enseñanza, en la
que se practicaba una enseñanza laica y liberal.
Alas siempre fue crítico frente a la ortodoxia y el tradicionalismo
católicos. Fue adherente al libre examen, al espíritu crítico y
reformador y al republicanismo liberal por toda su vida. Sus artículos y
ensayos periodísticos le convirtieron en el crítico de actualidad más
vigente de su época. Como intelectual independiente profesó una
literatura comprometida políticamente y estéticamente rigurosa. Leopoldo
Alas murió el trece de junio de 1901 en Oviedo, año en que aparece la
segunda edición de “La Regenta”, prologada por el novelista más conocido
de la época, Benito Pérez Galdós
Alejandro Casona - Alfonso II El Casto - Alfonso III El Magno - Ángel González - Armando Palacio Valdés
Emilio Alarcos Llorach- Fray Benito Jerónimo Feijoo - Gaspar Melchor de Jovellanos - Gustavo Bueno
Juan Carreño de Miranda - Leopoldo Alas "Clarín" - Rafael del Riego - Ramiro I - Severo Ochoa
Ramón Pérez de Ayala - Ramón de Campoamor y Campoosorio - Sabino Fernández Campo - Don Pelayo

