
Nace Alejandro Rodríguez Álvarez, que desde la publicación de
su libro de poemas La flauta del sapo -1930- utiliza en su vida artística y
de relación el seudónimo “Casona”, un 23 de Marzo de 1903, en Besullo,
concejo de Cangas de Tineo (Asturias). Sus primeros años transcurren en
tierras asturianas, junto a sus padres, maestros los dos: Besullo, Luarca,
Miranda, Villaviciosa, Gijón. En el Instituto Jovellanos de esta última
ciudad comienza sus estudios de Bachillerato, que termina en Murcia en 1920.
La vocación pedagógica de la familia y el amor a la enseñanza que se
respiraba en ella son proverbiales. Alejandro Casona se hará maestro como
todos sus hermanos y llevará ya para siempre metida en la sangre esa vena
pedagógica. En Murcia, en los últimos cursos del Instituto, durante el
preparatorio en la Facultad de Filosofía y Letras y en el Conservatorio de
Música y Declamación empieza a perfilarse un nuevo y para él definitivo
ambiente. Sus nacientes aficiones literarias encuentran allí maestros que le
aconsejan y orientan y amigos que le contagian su entusiasmo loco por el
teatro.
Cronológicamente su primera publicación de que se tiene noticia es “La
empresa del Ave María”. En 1922 ingresa en la Escuela Superior de
Magisterio, de Madrid; allí se hace Inspector después de cuatro años de
estudios, en los que no abandona su creación literaria. Aparte de algunos
ensayos incipientes, da cima, probablemente antes de concluir sus estudios
en la capital, a “Otra vez el Diablo”, obra que queda finalista en el
concurso para escritores jóvenes convocado por ABC en 1928. Escribe entre
otras cosas, “La sirena varada” y “El crimen de Lord Arturo”. En 1931, por
oposición, una plaza en la Inspección Provincial de Madrid. Ese mismo año se
proclama la República y se funda el Patronato de Misiones Pedagógicas. A
Casona se le encarga de dirigir el “Teatro ambulante o teatro del pueblo”,
marco excelente para la realización de sus ideales, tanto artísticos como
pedagógicos, humanos y españoles. En 1932 alcanza el Premio Nacional de
Literatura con “Flor de leyendas”. El 34 es seguramente un año clave en la
vida de Alejandro Casona. “La sirena varada”, es estrenada triunfalmente en
el teatro Español, sucediéndose después otros estrenos, como “El misterio
del María Celeste”, “Otra vez el diablo”y “Nuestra Natacha”, esta última con
enorme éxito de público.
En su vida, como en la de tantos otros, se produce un doloroso paréntesis:
estalla nuestra guerra civil, marcha a Francia, y desde allí, como director
artístico de la compañía Díaz de Artigas-Collado, emprende una gira
artística por diferentes países de Hispanoamérica. En Julio de 1939
establece su residencia en Buenos Aires, en donde permanece hasta su
definitivo regreso a España. Durante todo este tiempo, trabaja
incansablemente para la radio, el cine, periódicos y revistas. Pero, sobre
todo, ha escrito con sello propio e inconfundible obras maestras para la
escena que dan la vuelta al mundo: “La dama del alba”,”Los árboles mueren de
pie”...
En 1962, vuelve a representarse su teatro en España. El 22 de abril tiene
lugar en Madrid un acontecimiento memorable: el estreno en el teatro Bellas
Artes de “La dama del alba”, que es recibida con entusiasmo unánime. A ella
le siguen las demás piezas, que se van poniendo en escena con aplauso
constante, a pesar del tiempo transcurrido desde su primera representación,
porque sus valores esenciales siguen teniendo vigencia. En 1964 se ofrece al
público español “El caballero de las espuelas de oro”, retrato dramático de
Quevedo, primera obra redactada en España por su autor dentro del ambiente
español de nuestros días. Alejandro Casona es ya un clásico en vida, "uno de
los maestros del teatro contemporáneo".
Desgraciadamente, en un momento en que había empalmado de nuevo con las
raíces más puras de su arte: con la gente, con la tierra, con el espíritu de
España, con cuyo ser metafísico tan íntimamente se identificaba, cuando
todavía tanto cabía esperar de él, de las nuevas circunstancias en que se
hallaba inmerso, fallece a los sesenta y dos años la vida fecunda, alegre,
apasionada y generosa de Alejandro Casona el 17 de septiembre de 1965.

Alejandro Casona - Alfonso II El Casto - Alfonso III El Magno - Ángel González - Armando Palacio Valdés
Emilio Alarcos Llorach- Fray Benito Jerónimo Feijoo - Gaspar Melchor de Jovellanos - Gustavo Bueno
Juan Carreño de Miranda - Leopoldo Alas "Clarín" - Rafael del Riego - Ramiro I - Severo Ochoa
Ramón Pérez de Ayala - Ramón de Campoamor y Campoosorio - Sabino Fernández Campo - Don Pelayo

